El verano en la capital de Honduras se tiñe de color bajo la sombra de los macuelizos
- hondurastrascenden8
- hace 1 día
- 1 Min. de lectura
La floración de frondosos arboles en la capital le otorga a la ciudad un ambiente diferente enmedio del caos urbano.
Tegucigalpa. Cada año, entre febrero y marzo, la capital de Honduras se sacude el polvo gris de la rutina para vestirse de gala. No es un evento organizado, sino un regalo de la naturaleza: la floración de los macuelizos.
Desde los puntos más altos o en los espacios más bajos de la ciudad estos árboles estallan en una paleta que va del blanco nácar al lila intenso.
Este magnífico tapiz de color se vuelve una tregua visual ya que el macuelizo no pide permiso, simplemente florece y nos recuerda que, incluso entre el concreto y el tráfico, la capital guarda una elegancia silvestre aunque solo dure unas pocas semanas.
Es ese breve instante en el que la ciudad deja de ser gris para volverse lila es lo que crea una atmósfera de calma en medio del caos urbano










































Comentarios