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  • Foto del escritorHonduras Trascendental

Rolando Ríos: distinguido arquitecto y acuarelista que escala, entre prodigiosas obras, las dimensiones del dibujo y la realidad

Actualizado: 8 feb

Sus creaciones, más de 200 a la fecha, surgen bajo detalles que se logran ante el buen manejo de la precisión, con marcos de cielos únicos, y en el caso de las fachadas de las catedrales nacionales y del mundo distinguidas por su propio reflejo.

 

Arquitecto de profesión, rotarista y devoto de la Virgen Inmaculada Concepción de María. Ha realizado tres exposiciones nacionales y contempla llevar su arte a públicos internacionales.


Tegucigalpa. Dueño de expresiones serenas y armoniosas que denotan la misma tranquilidad expresada en sus obras artísticas. Un hombre de fe, que habla de sus pinturas con una contundencia argumental, pues antes de arrancar con el dibujo escudriña más allá de lo que ven sus ojos, busca en la historia, en los trazos arquitectónicos y hasta en la vida religiosa.

 

Él, a través, de tan solo tres exposiciones, ha sido capaz de llevar al público nacional a conocer las catedrales e iglesias nacionales de imponente belleza, edificaciones icónicas, y monumentos internacionales. Cada una de estas representaciones concebidas a escala, es decir que tienen las dimensiones reales del objeto representado.

 

Y es que con él no solo se cumple el saber mirar y saber observar, pues siendo pintor autodidacta Rolando Paulino Ríos Castellón, ha logrado mostrar una prodigiosa escala artística.

 

Nicaragüense por su lazo umbilical, pero hondureño de corazón, pues en el territorio nacional ha establecido su casa por 44 años. Reconocido arquitecto, rotarista y devoto de la Virgen Inmaculada Concepción, que el 3 de diciembre de este año arribará a 77 años y que desde hace unos seis años adoptó una de las técnicas pictóricas más difícil de dominar: las acuarelas.

 

Bajo esta manera de fusionar el color diluido en agua, Rolando ha creado a la fecha más de 200 pinturas, obras que surgen de manos prodigiosas que son capaces de colocar sobre cartón o papel la tintura especial, en su justa medida.

 

Detallados trazos que al final muestran al inicio unos marcos de cielos únicos, y en el caso de las fachadas de las catedrales alcanzado al ras del suelo unas transparencias perfectas, reflejo de la precisión con que son elaboradas.

 

Talento que descubrió en un crucero


El universo de acuarelista lo descubrió mientras permanecía de vacaciones en un crucero, tiempo en el que junto a su esposa decidieron inscribirse en un curso de acuarelas.

 

Ahí, en ese ambiente de servicios de viaje en barco, con tan solo la oferta de disponer de papel y acuarelas, pues no hubo ninguna instrucción técnica, el destacado profesional de la arquitectura se encontraría con otros de sus dones innatos.

 

Así, mismo comenzaría a exponer por invitación, ya que la instructora del curso, le solicitó ceder sus creaciones de una semana para integrar la exposición final “el resto de los participantes solo tenían la oportunidad de presentar la mejor pintura que habían logrado, pero a mí se me pidió mostrarlas todas”, contó.

 

Al retornar a Honduras siguió creando con gran ímpetu nuevos pinturas, que hoy son centenares, encontrando entre ellas, las fachadas de las 18 catedrales del país, e iglesias de gran importancia histórica.

 

Además de edificaciones icónicas de Tegucigalpa como la Antigua Casa Presidencial y monumentos de trascendencia mundial entre ellos la Mezquita Santa Sofía de Estambul, la Catedral de Notre Dame, las Pirámides de Egipto, el Taj Mahal, entre otros. También ha pintado paisajes, aves, mariposas, y frutas.

 

Concurridas exposiciones

Ajeno a estilos predefinidos, pero con el manejo de las pinturas que se transparentan con el agua y sus conocimientos soporte, propios de la construcción arquitectónica, se ha ganado el reconocimiento de quienes llegan a apreciar sus pinturas.

 

Parte de estas obras, que, por invitación de diferentes sectores de la ciudad, han conformado tres exposiciones, momentos que le han heredado sentimientos que atesora en el corazón. La primera muestra al público surgió ese mismo año y se llamó 'Ríos de Acuarelas', la cual fue presentada en el Centro Cultural Clementina Suárez.

 

La segunda exposición fue “Las Catedrales de Honduras”, misma que se realizó en el Museo de la Basílica de Suyapa, exhibición que representa “el mayor honor que he recibido en mi vida” y en el momento en que me llamó el Padre Carlo Magno Núñez, yo tenía tres piezas; la catedral de San Pedro Sula, de Tegucigalpa y Comayagua.

 

Pero luego de conocer lo que representaba la invitación del encargado de la autoridad eclesial, comenzó a pintar y llegó a 20 obras, mismas que fueron presentadas al público justo después de los festejos en honor a la Virgen de Suyapa.

 

“Fue una muestra de gran atractivo, llegaron centenares de personas y se extendió hasta después de Semana Santa. Y según el Padre en ninguna otra época había llegado tantas personas al museo”, confió.


La tercera exposición fue nombrada como “Periplo” y fue estructurada en la Galería del Hotel Intercontinental, en la cual mostró unas 50 obras con temática diversa, pues incluyó otras piezas surgidas de sus viajes por diversos países, paisajes y aves.

 

Reconocimiento

Con su talento también ha traspasado fronteras ya que es miembro distinguido del sitio Acuarelas en el Mundo, un espacio que fue creado para intercambiar ideas, estilos y amistad con Acuarelistas de todo el planeta. En este sitio en la red social Facebook ha logrado mostrar más de 40 de sus obras.

 

“En este grupo participan más de 50 mil acuarelistas y algunas de mis pinturas han alcanzado altas calificaciones como la de un águila, en donde se nota el gran movimiento del ave que se apresta a cazar con sus garras y otra como la de una perla que con su brillo ilumina todo el espacio”, explicó.

 

Pero lo cierto es que todas las piezas que ha compartido han sido publicadas y ha recibido diversos elogios por su destreza con el pincel y visión espacial. Y es que no por nada, ha permanecido en el mundo de las bellas artes por más de 52 años, a través de su extraordinaria carrera en la arquitectura.

 

Una de sus obras más exponentes en Tegucigalpa es el Templo de la Juventud San Juan Bosco, un recinto católico de diseño modernista, que logró siendo uno de los coautores del diseño.

 

“También participe en el diseño de varias casas y edificios medianos, uno de ellos es donde funciona la Universidad Metropolitana”, agregó.

 

Servicio a Dios y la comunidad


De niño, en su hogar en el municipio de Somoto, Nicaragua, aprendió sobre los valores católicos: de vivir en comunidad y solidaridad. “Mi padre era abogado y mi madre era redactora de libros escolares”, expresó.

 

“Tuve una niñez increíble en Somoto. Nosotros teníamos una hacienda, una propiedad que la cruzaba un río y tenía unas pozas, en donde yo pasaba nadando en el río todos los días”, recordó.

 

En este lugar permaneció hasta completar la primaria, y junto a sus hermanos tres hermanos disfrutaban además de las actividades propias de una hacienda, luego pasó a vivir en Managua y al egresar de la educación media se trasladó a México para estudiar arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

 

En 1972 regresa a su amada Nicaragua, con planes de pasar unas vacaciones, pero al año siguiente encontró el amor con Doraydee Castellón de Ríos, a quien vio por primera vez mientras ella salía de la iglesia, y a los dos meses y medio de noviazgo le propuso matrimonio.

 

“Somos la excepción a la regla”, expresó su esposa mientras permanecía atenta a lo que él proporcionaba como información de su relación, de aquel momento han transcurrido más de 50 años de convivir bajo signo de la gracia que reciben los cónyuges cristianos. Sumado a mantener la fórmula inquebrantable de los tres: esposa, esposo y Dios.

 

La familia creció y tres pequeñas llegaron a su vida como regalo de Dios, sus herederas con las que en 1979 llegó a Honduras, huyendo de la guerra sandinista. “Mi hija mayor, que es arquitecta, venía de cuatro años, la otra que trabaja en el mundo de la Banca, de tres años y la otra de un año”, dijo.

 

Cruzar a otra nación, en medio de un conflicto armado, fue difícil, de acuerdo con Rolando, pero “logramos cruzar la frontera por Fraternidad a salir a San Marcos a Colón y yo ya había viajado en ocasiones anteriores y tenía aprobado un contrato de diseño para un edificio de apartamentos”, agregó.

 

Aquella decisión apresurada por la situación de su patria lo arrojó a los brazos de los hondureños, donde fue acogido como uno más de sus distinguidos caballeros, al grado de nunca más querer volver, pero a lo que no renunció fue a su devoción por la Virgen Inmaculada Concepción, pues se considera un gran Mariano.

 

Esta afirmación de su veneración hacia la Madre de Jesús se palpa hasta en las paredes de su casa y otras estancias donde mantiene diversas advocaciones de la Virgen María.

 

“Tengo más de 120 piezas de la Virgen, adquiridas en diversos países producto de los viajes familiares”. Además, atesora diversas piezas religiosas en madera, mármol, repujados, y pinturas, creando al interior de su casa una especie de museo familiar.

 

Nuevas obras


“Yo pinto para mí, no lo hago por vender, pero si me han comprado algunas”, manifestó ante la consulta si ha logrado comercializar algunas de sus creaciones, pero lo que si le enorgullece es saber que en las casas de sus hijas hay espacios completos con sus inspirados cuadros.


Así como sucede con sus nietos, Valeria, Isabella, Raúl, Sofía, Andrea y Luisito que ahora son sus más grandes admiradores y a petición de ellos ha realizado también algunas pinturas.

 

Ese legado que busca continuar, pues no para de producir y justo en la actualidad se encuentra en proceso de dibujo una obra más que es la pintura del Coliseo de Roma.

 

También se siente satisfecho de la labor que por más de 45 años ha alcanzado como miembro del Club Rotario San Miguel de Heredia, entrega por la cual ha sido galardonado en múltiples ocasiones.


Citas

“Me gusta el reflejo, principalmente en las iglesias, porque para mi es el reflejo de la casa de Dios”.

 

“He dañado pocas obras, solo tres por que la acuarela no tiene retroceso”.

 

“Yo me tardó unos tres días en pintar la obra, el mayor tiempo me lleva el dibujo porque son a escala”.



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