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Emprendedora revela los secretos culinarios familiares con sus envasados artesanales

Actualizado: 20 jul

Salsas, aderezos y escabeches con un toque picante son parte de la propuesta que desde hace 14 años arrancó en la cocina de la tenaz Melba Caraccioli.


En la actualidad ha comenzado a abrirse camino para alcanzar el mercado internacional con sus productos.

Tegucigalpa. Una genuina y heredada receta familiar hondureña es el ingrediente diferenciador de una marca que busca posicionarse en el mercado internacional.


Botanas del Valle, es la propuesta que nació en la cocina de la perseverante emprendedora Melba Caraccioli, hace 14 años, luego de una visita de una de sus tías maternas.


“Melba vino tu tía Enma y te dejó la receta del escabeche”, así le indicó su madre Doris Arriaga como indicándole que solo era necesario poner manos a la obra para preparar el encurtido sofreído en aceite de oliva.


Desde aquel momento, la receta comenzó a ser el deleite de los amigos y conocidos a quien les compartía sus preparaciones, pero ante la popularidad de sus salsas, aderezos y escabeches y por recomendaciones de dos de sus amigas es que decidió emprender.


Una inversión de 100 lempiras en verduras y chiles bastaron para dar inicio al sueño que en la actualidad anuncia dejará como herencia a sus sobrinos.


El desafío de llegar a los clientes

El empujón microempresarial inicial llegó al momento de dar en consignación las primeras 22 panas de 450 gramos en un mercadito cercano a su hogar en San Pedro Sula.


En ese momento no tenía ni papel membretado, así que de manera manuscrita armó un recibo que hizo firmar al dueño del negocio, donde hacía constar el que se comprometía a ofrecer a sus clientes la mercancía que le estaba cediendo.


De ahí en adelante se dispararon las ventas, al grado de que en una semana el dueño de la tienda, donde había dejado su producto, le solicitó un nuevo pedido prometiéndole pagarle de inmediato.


Desde ese momento la demanda ha ido creciendo, al grado que el negocio es rentable, manteniéndose sin deudas por pagar, pues su propietaria aseguró que siempre es cautelosa en lo que invierte.

Pero para alcanzar el éxito que en la actualidad mantiene ha sido necesario desde involucrarse en la parte administrativa y además en las ventas en ferias y bazares. Por ello, hoy en día además trabaja en la estrategia para lograr exportar.


De igual manera, aseguró que ha sido necesario mantener su fe en Dios, por ello al despertar lo primero que hace es ofrecer su agradecimiento al Señor, luego “le pido que aclare mi mente y guie mis pensamientos para saber abordar a los clientes y proveedores, pues el propósito de mis salidas es vender”.


Dedicación para vencer obstáculos


Las primeras compras de productos y ventas las logró realizar con el apoyo de una de sus amigas quien se ofreció para llevarla y traerla en su vehículo, “yo en ese momento no tenía carro y ella me trasladaba a todos lados”, reveló.


También era una de las que le apoyaba a vender, pues les ofrecía a los amigos y familiares.


Los primeros envasados se lograron en panas plásticas, pero luego fue descubriendo que eran mejor utilizar envases PET porque soportan más el calor.


“Con el envase PET se logra un mejor sellado y se logra una mejor preservación del producto”, agregó.


Legalización

Melba comenzó su emprendimiento siendo aún una estudiante universitaria de la carrera de odontología, por lo que aprovechaba cualquier tiempo libre o los días de huelga en la UNAH para dedicarse al negocio.

Pero siempre ha mantenido como norma realizar cada proceso bajo la legalidad. Es así que desde el principio recurrió a la ayuda de uno de sus tíos maternos para constituir su iniciativa de negocio.


“Mi tío Marco Tulio Arriaga Barahona, hermano de mi mamá, me ayudó a constituirme con el apoyo de sus abogados. Él fue el primero que creyó en mí”, manifestó.

También fue el mismo pariente que le advirtió que si estaba emprendiendo en el camino tendría tropiezos pero que no se desanimara, “porque esto así es, es con tiempo, nunca te vayas a desanimar, contás conmigo”.


Su primer logo o marca surgió por iniciativa de su hermano Claudio Guillermo, quien a mano le dibujó el diseño original, que luego su prima Larissa Pérez se lo mejoró de manera digital.


“Mario Arnoldo me hacia la publicidad con volantes y también me ayudó con un video”, confió.


Materia prima

Los productos con un toque picante son la principal oferta con la que ha conquistado a nacionales y extranjeros, los que son preparados con el ingrediente principal que es el chile habanero, jalapeño, cabro y guajillo.


Esta materia prima que adquiere a través de dos proveedores de La Ceiba e Islas de la Bahía y que complementa con algunos chiles que cosecha en el patio de su casa de manera orgánica.


“El producto que trato de utilizar es siempre fresco, preparado con los estándares de higiene y calidad”, dijo la microempresaria.


También reveló que su papá Claudio René, aunque no creía que su emprendimiento tuviese futuro, siempre le apoyó con sus consejos del área contable.


“La gente de afuera confía más en lo de uno, el emprendimiento no es fácil”, dijo.


Autodidacta

De acuerdo con Melba pese a las dificultades que le ha tocado enfrentar no se arrepiente de haber comenzado con su negocio y “no haría nada diferente, porque todo lo que he logrado me ha servido”.


“En los inicios, aunque con las recetas siempre buscaba crear mis propias dosificaciones, casi al tanteo, a veces a prueba y error”, agregó.

Pero con el transcurrir de los años ha podido sentirse orgullosa y más aún cuando se siente acompañada por su sobrina Arianna Sofía Reyes Caraccioli, pues la pequeña ha sido participe de algunos logros.


“El día de mañana este negocio será para ella, porque me gustaría dejar un legado, dejar una empresa que sea muy fructífera y en unos cuantos años y que mis sobrinos tengan una base un negocio por el cual trabajar”, reveló.


Niñez y sus recuerdos

De sus momentos de infancia recordó el tiempo que pasó junto a su abuelita Melba, quien también fue una emprendedora a través del manejo de una pulpería. "Nosotros íbamos a degustar de un delicioso dulce de leche que ella preparaba".


Las visitas a la casa de la madre de su papá eran cada día, después de la cinco de la tarde, pues su progenitor los llevaba luego de salir de su trabajo.


También mencionó a su amada tía Yita que era quien les leía cuentos y les educaba mientras les hacía preguntas sobre lo que habían aprendido de la lectura.


Confió que, aunque sus familiares cercanos no eran expresivos siempre les brindaron momentos inolvidables, razón por la cual les guarda un infinito amor.


Además de ellos mantiene un agradecimiento especial por sus amigos y compañeros emprendedores que han estado presente en su camino como emprendedora, unos le han apoyado a través de sus compras, otros ayudando a mostrar su negocio y otros con el acompañamiento.


"Para cada uno de ellos expreso mi gratitud, pues han estado conmigo en este proyecto", expresó Melba.


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