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María Inés Caraccioli: medallista nacional del jaque mate, voleibol y el pincel

La joven capitalina ha destacado en los estudios, deportes y la pintura desde la temprana infancia. Desde muy pequeña además participó en recitales de piano.


Ella no se permite tiempos de ocio, prueba de ello es que durante los meses de pandemia se dedicó a desarrollar su técnica de pintura digital y esto le ha permitido participar y ganar nuevos reconocimientos en concursos nacionales.



Tegucigalpa. Su curriculum es de campeona. Sus pininos en el escenario mediante el ballet y los recitales de piano, o sus inexpertos trazos con el pincel, fueron apenas el inicio de la carrera artística y deportiva de María Inés Caraccioli Lezama.


Nació en la capital, hace 18 años, en el seno de una familia con principios y valores que le ha acompañado en cada una de sus facetas.


Dos años antes de comenzar la primaria, a la edad de cuatro años, llegó al estudio de la maestra de la pintura Carolina de Carías, deseosa de conquistar esta bella expresión artística de la humanidad.


La pequeñita, al cabo de unos meses ya dominaba las técnicas básicas de la pintura, y daba pininos en mezclas de colores que poco a poco perfeccionó hasta lograr exponer sus obras de arte en reconocidas muestras de pintura en la capital.


Su esmero y pasión por la pintura la han llevado a cosechar diversos galardones juveniles como sucedió en 2020 al participar en el concurso “Creando el Futuro de Mañana” obteniendo el primer lugar con su obra “Somos Libres”, en alusión a las mascarillas con las que se han salvado millones de personas en el mundo.


Pero su principal inspiración en la pintura es el tema de las flores, “me fascina observar la naturaleza, en especial las flores que son mis favoritas para pintar, además los dibujos animados, porque tienen detalles e inspiración únicos”.


Deporte e intelecto


En sus primeros años de la educación básica, y luego de alcanzar el reconocimiento de alumna de excelencia académica, a través del ciberespacio que accedía con su Ipad descubrió el mundo del ajedrez.


Por su talento y dedicación mental en el juego de mesa, sus padres decidieron matricularla en clases de este deporte, a las que acudió por espacio de cuatro años. La formación presencial la recibía los sábados a las 8:00 de la mañana, teniendo como instructor al campeón nacional Daniel Colindres.


Su perseverancia, concentración, movimientos y estrategia para mover las piezas sobre el tablero condujo a la pequeña a competencias nacionales del deporte mental.


Es así que con 10 años de vida y menos de cuatro años de ser ajedrecista profesional obtuvo el título de subcampeona nacional de la U12.


Ahora al recordar sus momentos de gloria en el ajedrez y en pintura, siendo una niña expresó que desde pequeña ha hecho su mejor esfuerzo “y no dejo de trabajar para tener oportunidades”.


Seleccionada nacional en voleibol



Estando aún en su proceso de aprendizaje y competencias del ajedrez, una nueva pasión la conquistó, se trató del deporte en la disciplina del voleibol.


Su condición y capacidad física lo permitía, tenía fuerza en sus piernas y brazos, velocidad y reacción rápida, lo que bastó para que con 8 años diera paso a rigurosos entretenimientos en el complejo Olímpico de la ciudad capital.


En aquel momento María Inés veía enorme la dimensión de la cancha y la red situada a 2,43 metros de altura la cual le resultaba imposible de alcanzar, pero sabía que con esfuerzo y dedicación llegaría a conquistar esta disciplina deportiva.


Es así que la niña de expresivos ojos color miel, se integró a "Talentos", equipo que trabaja con niños y niñas jóvenes para practicar este importante deporte internacional de actividad física y estrategia deportiva.


Años después pasó a formar parte del equipo "Fénix", siendo la más pequeña en edad, y jugando en la posición de colocadora, es decir la responsable de organizar o armar las jugadas de ataque.


Su rutina de entrenamiento, era después de cumplir con su horario de clases, tiempo en que mostró su competencia y habilidades sensibles de toque con los dedos y golpe de antebrazo.


Además de la precisión, buena visión y lectura del juego de sus compañeros de equipo y del contrario, y una marcada inteligencia y visión para elegir la mejor opción de ataque.


También mostró a través de los entrenamientos su fuerza mental para mantenerse concentrada durante la presión de juego, y fueron precisamente estas facultades por las que en 2018 fue nombrada como capitán del equipo, ganando la medalla de oro con su adorado equipo.


Otro puesto que ha desempeñado con excelencia ha sido de libero, pues es una jugadora defensiva y que fácilmente puede realizar cualquier otra responsabilidad de bloqueo y armado inicial en la cancha durante un juego.


Reconocimientos


Sus habilidades deportivas fueron consideradas y entró a la Selección Nacional de Voleibol, bajo la formación del experto entrenador cubano, Marco Antonio Tejeda (Q.E.P.D) y reconocidos entrenadores nacionales.


Sin dudar para ser campeona requiere de sacrificio “ser una atleta es muy exigente, se necesita perseverancia, y entrega en los entrenos y juegos... pero al final, he tenido la alegría de representar a Honduras y cantar el himno nacional con mucho orgullo”.


En su escuela ha ganado reconocimientos durante la primaria y secundaria por ser la mejor atleta.


A lo largo de su carrera deportiva ha ganado medallas de oro, plata y bronce, distinciones que le han dado lecciones de vida y valores como la perseverancia, disciplina y responsabilidad.


Es por ello, que María Inés explicó que en estos procesos aprendió a que debe ir por sus metas de una manera limpia, sabe que cuando quiere algo hay que luchar con sudor, lágrimas y a veces con sangre por las lesiones que ha sufrido, pero reconoce que es el aprendizaje que hereda el deporte.


Su historia deportiva también tiene un nuevo rumbo ya que practica el tenis, en el que está segura que conquistará a muy corto plazo de tiempo.


También se ha interesado por aprender idiomas: italiano japonés y coreano, pero lo más importante para ella, son “Dios y su familia”.


Entre sus pasatiempos destacó ver competencias deportivas, dibujar y escuchar música.


Hoy en día, María Inés tiene sus propios retos y nuevos caminos a tomar.


Por su perseverancia, entrega y sacrificio, Honduras Trascendental le desea muchos en el transcurso de su vida, con talento y compromiso en sus emprendimientos; intelectual, artístico y deportivo... ¡éxitos María Inés!.



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