Kitzia Munguía: "Cada joven tiene una luz única que no debe compararse"
- hondurastrascenden8
- hace 10 horas
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La nueva soberana de verano de Puerto Cortés, y Embajadora de Conexión de Honduras Trascendental, rompe estereotipos y apuesta por una representación basada en los valores, el esfuerzo académico y el orgullo por sus raíces.
Puerto Cortés. No fue la banda ni los aplausos lo que definió su victoria, sino la fuerza de una joven que, entre canchas de vóleibol y libros de negocios, decidió que su mayor belleza sería su autenticidad.
Ella es Kitzia Claudethe Munguía Alvarenga, la nueva Chica Verano 2026 de Puerto Cortés, y Embajadora de Conexión de Honduras Trascendental, quien nos abrió las puertas de su corazón para contarnos cómo el amor incondicional de su familia y la promesa de honrar el esfuerzo de su padre la llevaron a conquistar un sueño que hoy dedica a su municipio natal.
De acuerdo con ella, alcanzar estos triunfos no fue el resultado de una pasarela perfecta, sino el triunfo que llega al vencer sus propios miedos.
A sus 18 años, es estudiante de Comercio y Negocios Internacionales en la UTH, combinando su vida con el área deportiva en las canchas de vóleibol del Instituto Municipal de Deportes- IMDEPOR.
El reto de creer en la propia luz
El camino no fue sencillo. A pesar de venir con el respaldo de ser la Chica Verano de la UTH, los nervios y la comparación fueron sombras en el proceso. "El mayor reto fue creer completamente en mí misma", admite Kitzia.
Sin embargo, su secreto para destacar no fue intentar ser alguien más, sino abrazar su esencia: una alegría tranquila y una autenticidad que terminó por conquistar al público y al jurado por igual.
El motor de una vida: Un legado de amor
Cuando se le pregunta por su éxito, no habla en primera persona del singular. Ella habla de su familia, a quienes describe con una palabra poderosa: Incondicionales.
Pero hay un agradecimiento que late con especial fuerza: el que dedica a su padre, René Alberto Munguía. “Este y todos mis triunfos se los dedico a mi papá. Él me enseñó a no rendirme y a creer en mí cuando yo no lo hacía”, relató con orgullo.
Agregó además que su progenitor es un hombre que lucha en silencio, un ejemplo de nobleza y sencillez.
En sus palabras se entiende que la corona de Kitzia es, en realidad, un homenaje a los valores que su padre le inculcó: el trabajo duro y la capacidad de caminar con sencillez sin importar qué tan alto se llegue.
Una Embajadora que une corazones
Como Embajadora de Conexión, ha entendido que el impacto real está en la cercanía. No se trata de una imagen en una pantalla, sino de lograr que su comunidad sienta su mensaje de esperanza. Para ella, representar a Puerto Cortés es llevar la voz de una ciudad luchadora y llena de cultura.
¿Qué sigue para la joven que hoy ostenta el título de verano? Sus sueños son tan grandes como su determinación. Se visualiza graduándose como licenciada y llevando la bandera de Honduras a torneos internacionales de vóleibol.
Cerró su historia con una invitación para todas las jóvenes hondureñas: “No se comparen con nadie, cada una tiene una luz única”.










































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