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Juan Carlos Paz: farmacéutico hondureño le apuesta a la hotelería familiar en el pacífico hondureño

El Hotel Paz Camping Playa Negra es la apuesta empresarial del hondureño. La estancia en el lugar se vuelve una experiencia única por su cercanía con el mar y sus vistas panorámicas.


En el área del hotel se dispone, además de las habitaciones, de una piscina al aire libre, restaurante, salón para conferencias y espacios para el sano esparcimiento.

Tegucigalpa. Se formó en las aulas universitarias para triunfar como farmacéutico, pero su amor a la familia y su visión empresarial le llevaron a embarcarse, desde hace seis años, en el rubro hotelero nacional.


El proyecto comenzó con un terreno que ofrecía vistas espectaculares del pacífico hondureño, para luego juntar sus ideas que han dado como resultado la conformación de espacios que permiten disfrutar y crear momentos inolvidables.

La primera inversión que se arrancó esta iniciativa fue con capital propio al que luego se sumaría un financiamiento bancario, ya que para concretar la construcción del inmueble se requirió de un porcentaje mayor al que se había presupuestado.


Por ello, en ocasiones para ahorrar costos sumado a crear ese vínculo de esfuerzo familiar ha sido necesario que se involucre desde el más pequeño de la familia, utilizando herramientas para taladrar alguna pared o asegurando las áreas de madera, subiendo escaleras para instalar equipos en el techo y hasta haciendo las tareas de decorador.


Fue en 2016 el momento en que se concretó la idea de un hotel con atención personalizada para los huéspedes que lleguen al antiguo puerto de Amapala. Paz Camping Playa Negra, es el nombre de la apuesta empresarial que sostiene Juan Carlos Paz Arauz, en la zona sur hondureña, junto al apoyo permanente de su esposa Melissa Iveth Castillo Guevara.

Profesional exitoso


El suministro y venta de medicamentos aún están presentes en su vida, pues ha logrado incorporarse con gran éxito en las labores que se desprenden de su profesión como doctor en química y farmacia.


Y es que para ejercer cada día muestra sus conocimientos científicos, habilidades de comunicación para explicarse con claridad lo que contiene cada fármaco, además de dar consejos medicinas y temas de salud en general.


Sumado a que debe mantenerse al día sobre los nuevos avances en cuanto a medicamentos, y temas jurídicos nacionales e internacionales referentes al abuso o mal uso de algunos productos farmacéuticos. Sin olvidar sus habilidades empresariales y de gestión.


Valores en la fe

Su nacimiento llegó dos días antes de la fecha en que se celebra el natalicio del hijo de Dios, ya que fue un 22 de diciembre cuando en el Hospital Viera, de Tegucigalpa, se recibía al pequeño que sería inscrito con el nombre del único apóstol que acompañó a Jesús al pie de la cruz: Juan.

Ese mismo niño que creció bajo la doctrina de la iglesia cristiana católica y que siendo un adulto al despertar cada mañana da gracias a Dios por su vida y familia, y que trata siempre de mostrar su mejor versión, sonriendo, tratando a los demás con respeto y emprendiendo con la mejor disposición.


“Por mi manera de ver la vida, la gente con la que trabajo me dicen y los que me conocen me preguntan en ocasiones que porque siempre ando feliz, siempre optimista, y mi respuesta es que si fuese de otra manera no sería yo, en mi estilo es mi forma de ser”, confió.


Pero también ha habido momentos en que ha desafiado a sus papás como cuando sin importar los temores de su padre se mantuvo en la práctica de karate Do.


“Mi papá me prohibió practicar esta disciplina porque pensaba que me iban a fracturar, pero me encantaba, es y era un deporte que me apasiona y llegué a alcanzar un buen nivel”, reveló.


Alumno destacado

Según Juan Carlos en sus primeros años de vida escolar, aunque le gustaba el estudio, no llegó a alcanzar la excelencia académica, sino que fue hasta que estaba a mitad de la carrera universitaria que encontró la fórmula para no perder puntos en los exámenes.


“Estando en la carrera de química y farmacia en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras comprendí que si no le entendía a algo debía recurrir a los maestros, entonces me iba el cubículo de los docentes en horas de la tarde y aclaraba las dudas que al final me permitía sacar 100 en todas mis clases”, aseguró.


Ahora con el caminar de la vida y la experiencia que ha logrado acumular a nivel personal también se considera que se ha vuelto un ejemplo para otros hasta por su manera de enfrentar las dificultades familiares.


“Junto con mi esposa Melissa y mis dos hijos preciosos hemos formado una familia, no perfecta, con sus altos y bajos, pero una familia de ejemplo y testimonio tratamos de ser como Dios manda para poder ser testimonio”, manifestó.


Inspiración

De acuerdo con el profesional del área médica si no tuviera a Dios en su vida no podría haber recibido “tanta bendición, pues si uno pide todo Dios se lo cumple y con creces, hay cosas que salen de repente y solo se tiene que dar gracias”.


“Mi decisión de trasladarme a la zona sur, luego de haber nacido en Tegucigalpa fue por cumplir el mandamiento de honrar a padre y madre, me vine por estar cerca de mis papás, y todo se me ha dado por la gracia de Dios, pero de manera espectacular”, confió.


Esa entrega, lealtad y amor por sus padres es devuelto con admiración por parte de sus progenitores Eduardo Paz Mejía y Suyapa Alicia Arauz Herrera, pues se muestran orgullosos del ciudadano en que se ha convertido.


“Mi hijo es amoroso. Siempre está atento a mis pedidos, es un buen padre y esposo. Es un ser humano con virtudes y defectos porque solo Dios es perfecto, pero de él solo puedo expresar cosas buenas”, dijo su mamá.


Los calificativos empapados de cariño son recíprocos entre madre e hijo, ya que para Juan Carlos la mujer que le trajo al mundo es su mayor inspiración. “admiro a mi mamá porque ha sido una mujer emprendedora y con gran fortaleza que a pesar de haber enfrentado el cáncer siempre se mostró fuerte”.


“El día que el doctor le dijo a mi mamá sobre el diagnóstico de cáncer, ella le dijo opéreme, porque quiero seguir viviendo”, esas palabras las escuchó Juan Carlos siendo un adolescente de 17 años y siguen representando su más grande ejemplo de la fortaleza y fe que posee su mami.


Su esposa Melissa igual mostró gran admiración por él, describiéndole como un ser humano excepcional, de gran corazón, noble, con un gran carisma y entusiasmo.


“Lo mejor de todo es que compartimos las mismas pasiones y nos apoyamos mutuamente, este sueño de emprender en Amapala lo he tomado como un sueño propio también, ya que disfrutamos esta gran bendición juntos y en familia”, dijo su eterna enamorada.


También reveló que sus hijos han aprendido y van siguiendo cada uno de los pasos de Juan Carlos “ha sido nuestro capitán, con una dirección siempre de la mano de Dios, enfocados en ofrecer una proyección a la comunidad”.


Emprendimiento

En 2009 fue la fecha en que Juan Carlos comenzó a plasmar su idea de negocio con un concepto de hotelería familiar. La construcción, equipamiento y legalización se extendió durante siete años, hasta que en 2016 el establecimiento de alojamiento abrió sus puertas al público.


El rol que ejerce el capitalino en su negocio es de gerente general, es decir el responsable de todos los servicios del hotel.


“El hotel tiene un concepto familiar, hay un área de restaurante, bar y piscina. Son 7 habitaciones. Tenemos espacio con capacidad para 5, 4, 3 y 2 personas”, dijo el emprendedor.


Además dispone de una sala de conferencias con capacidad para un máximo de 12 personas, tomando en cuenta siempre las medidas de bioseguridad por la Covid-19.


Por su nueva forma de presentar el servicio de hospitalidad han sido incorporados a la propuesta de turismo local y gracias a la invitación de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (CANATURH) han participado en programas de televisión nacional, y además están invitados para participar en un evento en agosto en San Salvador.


“Estos significativos logros se han dado gracias a las referencias que dan los huéspedes en torno al hotel y los servicios que prestamos”, confió el exitoso emprendedor.


Zona privilegiada

El sitio elegido por Juan Carlos para echar a andar su idea de negocio es en la Isla de Amapala. De manera específica, Paz Camping Playa Negra está ubicada a 50 metros de Playa Negra.


Además de estar cerca del casco histórico de la isla, misma que fue sede del gobierno y un puerto colonial.


Los huéspedes pueden hacer tours al casco histórico de Amapala, visitar otros puntos maravillosos cercanos como la Isla de las Almejas. Disfrutar de la playa y de un pescado frito.


Al interior del hotel igual se trata de ofrecer los mejores alimentos, seguridad, atención y trato especial para cada familia con el fin de hacerles sentir en casa, “la hospitalidad para mí tiene un gran significado, ya que la base, el futuro y éxito nuestro depende de que el cliente se sienta bien atendido”.


Valores presentes en el hotel

Los valores familiares que sostienen a su hogar de acuerdo con Juan Carlos son la parte central del hotel, pues lo que más aspiran es a ofrecer a las familias un lugar único donde puedan pasar una temporada de descanso.


Esos mismos valores que reflejan la labor de los empleados, pues han logrado formar un equipo que se cuidan como sucede con la familia.


Y es gracias a estas cualidades que han tenido la bendición de que varias familias se han vuelto sus clientes asiduos “hay familias que han venido más de cinco veces y eso nos llena de satisfacción”, agregó.


Los planes en el futuro inmediato es lograr completar el complejo hotelero principal para después analizar si será factible la expansión en otras áreas turísticas.


“Por el momento vamos desarrollándonos en Amapala y dándonos a conocer a través de las redes sociales con nuestra propuesta central que es la familia”, concluyó.


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