Jesús Rodríguez: médico hondureño desafía los límites de las neurociencias en Centroamérica
- hondurastrascenden8
- hace 5 días
- 4 min de lectura
El egresado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras desarrolla un programa de formación avanzada (fellowship) en Neurocirugía, Neurorradiocirugía e Investigación en el Centro Internacional de Cáncer de El Salvador, donde combina su formación especializada con el desarrollo de proyectos científicos orientados a ampliar las opciones terapéuticas en enfermedades neurológicas.

Tegucigalpa. El médico hondureño Jesús Antonio Rodríguez Santos, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), continúa su formación profesional mediante un programa de formación avanzada (fellowship) en Neurocirugía, Neurorradiocirugía e Investigación en el Centro Internacional de Cáncer (CIC) de San Salvador, El Salvador.
Bajo la mentoría del Dr. Eduardo Lovo, neurocirujano oncólogo y radiocirujano, participa en un programa de formación avanzada que integra la neurocirugía, la neurorradiocirugía y la investigación científica, con el propósito de desarrollar nuevas estrategias para el tratamiento de enfermedades neurológicas complejas.
Un centro especializado en radioterapia y radiocirugía

El Centro Internacional de Cáncer es un centro especializado en radioterapia y radiocirugía que alberga la única unidad Gamma Knife de Centroamérica, tecnología diseñada para tratar diversas enfermedades del cerebro mediante radiocirugía estereotáctica de alta precisión.
A diferencia de una cirugía convencional, Gamma Knife permite tratar determinadas lesiones intracraneales sin necesidad de realizar una apertura del cráneo, concentrando múltiples haces de radiación sobre un objetivo específico con precisión submilimétrica. Dependiendo de la enfermedad y de las características de cada paciente, esta tecnología constituye una alternativa terapéutica que puede reducir la morbilidad asociada a procedimientos abiertos.
Como parte de su programa de formación, Rodríguez participa en la planificación, discusión multidisciplinaria y ejecución de tratamientos mediante radiocirugía estereotáctica para pacientes con tumores cerebrales, malformaciones arteriovenosas, neuralgia del trigémino, enfermedad de Parkinson, trastornos del movimiento, epilepsia farmacorresistente y diversas condiciones que pueden beneficiarse de esta tecnología.
Investigación como parte de la formación
Además de su formación clínica y quirúrgica, Rodríguez ha mantenido una participación constante en investigación científica junto a equipos colaboradores en Honduras y en el extranjero.
Entre estos trabajos se encuentra un estudio sobre las complicaciones neurológicas en pacientes pediátricos con leucemia aguda, desarrollado junto a su equipo de investigación en Honduras y publicado en la revista Honduras Pediátrica, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre las manifestaciones neurológicas de esta enfermedad en la población pediátrica.
Posteriormente colaboró con un equipo internacional de investigación en un estudio epidemiológico y microbiológico sobre abscesos cerebrales, publicado en la revista Frontiers in Neurology, aportando evidencia sobre esta compleja enfermedad infecciosa del sistema nervioso central.
Durante su formación en el Centro Internacional de Cáncer, desarrolló junto al equipo del CIC un reporte de caso publicado en Cureus, en el que se documentó el tratamiento mediante neurorradiocirugía funcional de una paciente con neuralgia del trigémino secundaria a un meningioma inoperable.
Actualmente lidera un proyecto de investigación orientado a identificar las barreras socioeconómicas e institucionales que limitan el acceso al tratamiento oportuno del accidente cerebrovascular isquémico en Honduras, con el objetivo de generar evidencia que contribuya al fortalecimiento de las políticas públicas en salud.
Un esfuerzo construido en equipo
Rodríguez enfatiza que ningún logro científico es individual y que cada proyecto ha sido posible gracias al trabajo conjunto de muchas personas.
Reconoce especialmente el apoyo incondicional de sus padres, quienes desde su infancia fomentaron su interés por la medicina, así como el acompañamiento constante de su novia, Alejandra Acosta, quien ha sido un respaldo fundamental en cada uno de sus proyectos personales y profesionales.
También expresa su agradecimiento a sus compañeros de investigación y colaboradores tanto en Honduras como en El Salvador, con quienes ha tenido la oportunidad de desarrollar proyectos científicos y fortalecer su formación.
De manera especial, destaca al Dr. Eduardo Lovo, neurocirujano oncólogo y radiocirujano, a quien considera el profesional más íntegro, honorable y respetable que ha tenido el privilegio de conocer, no solo por su excelencia académica y quirúrgica, sino también por su liderazgo, su compromiso con la innovación y su dedicación a la formación de nuevas generaciones de médicos.
Asimismo, expresa su profunda admiración por la Dra. Aimet Siliezar, cuya vocación de servicio, entrega y dedicación al cuidado de los pacientes representan un ejemplo que ha influido significativamente en su manera de ejercer la medicina.
Mirando hacia Honduras

Aunque su formación continúa en el extranjero, Rodríguez señala que uno de sus principales objetivos es contribuir, desde la investigación, la educación y la colaboración internacional, al fortalecimiento de las neurociencias en Honduras.
Considera que ampliar el acceso a tecnologías avanzadas, impulsar la investigación clínica y formar nuevos profesionales son elementos esenciales para que más pacientes puedan recibir tratamientos de alta complejidad sin necesidad de salir del país.
Su visión es aportar, junto a otros profesionales e instituciones, al desarrollo de un sistema de salud cada vez más fortalecido, donde la innovación, la investigación y la formación continua permitan ofrecer a los pacientes tratamientos de vanguardia dentro de la región.
Finalmente, envía un mensaje a los jóvenes hondureños interesados en la investigación científica: mantener la curiosidad, trabajar con disciplina y buscar oportunidades de colaboración internacional, recordando que el desarrollo científico es un esfuerzo colectivo cuyo propósito último siempre debe ser mejorar la atención de los pacientes.


Comentarios