top of page
Using Mobile Phones

!ANUNCIATE AQUI¡

Ever Velásquez: el "Quemadito Crunch" más allá de la política y su rutina solidaria

  • hondurastrascenden8
  • hace 23 minutos
  • 5 min de lectura

El actual regidor capitalino, relata sin filtros cómo el ciberacoso ha forjado su carácter, los desafíos de su soledad elegida y la lucha diaria por dignificar el servicio público desde el Distrito Central.

Tegucigalpa. Hay hombres que llevan su historia escrita en la mirada, y otros la cargan en la piel como sucede con el "Quemadito Crunch" como se autodenomina Ever Miguel Velásquez, actual regidor municipal del Distrito Central.

 

Sobreviviente de la tragedia forestal suscitada en el sector de La Montañita en 2018, donde casi pierde la vida junto a cuatro compañeros bomberos, hoy atiende a los ciudadanos desde su oficina o teléfono celular atendiendo con responsabilidad el cargo de servidor público.

 

Dialogamos con él, sin filtros, sobre la soledad, el dolor, el sistema y ese espejo que le recuerda todos los días que está aquí con vida por un propósito de Dios.

 

En la conversación también nos develó que sucede con él cuando las cámaras de la política se apagan y el bullicio municipal cesa, quedando con el ser humano que a veces se llena de temores, de consultas internas y de ese que se aferra al Señor para continuar en el camino de la vida.

 

Y es que detrás del funcionario público que asiste a las sesiones de Corporación Municipal existe una historia de profunda resiliencia, soledad elegida y un compromiso inquebrantable por justificar el por qué sigue en esta tierra.

 

La forja de un carácter de hierro

Para Ever, el sacrificio nunca fue una palabra abstracta. Su infancia careció del blindaje del amor materno; creció bajo el maltrato de una madrastra y con el único deseo urgente de huir de casa. Ese vacío emocional moldeó una vocación temprana, pues a los 10 años decidió que sería bombero.

 

Es originario de Jesús de Otoro, Intibucá, occidente de Honduras, nacido el 11 de agosto de 1996, pero reside en el Distrito Central desde hace más de 17 años, ya que migró por razones de estudio hacia la ciudad capital. Antes de vestir el uniforme como agente bomberil, laboró en el área de limpieza en un hotel capitalino, además se enlistó en las filas de la Policía Nacional.

 

Finalmente, en 2017, ingresó al Cuerpo de Bomberos y su primera misión fue un incendio forestal donde el humo lo ahogó y nubló su vista, pero lejos de amedrentarse, atesoró esa adrenalina vivida en ese momento de alto riesgo, para continuar con el compromiso de velar por el ambiente y los demás.

 

Una lección de salud mental

La tragedia de 2018 lo redefinió. Tras un doloroso proceso de reconstrucción médica en México, regresó a Honduras con un cuerpo transformado por calor de las llamas, pero una mente inquebrantable.


A su regreso, mostro un carácter como pocos jóvenes aferrándose aun mas a la vida para desafiar, desde los primeros meses, los pronósticos médicos de cuidarse al máximo por la condición de su piel y así, con su valentía se arriesgó nuevamente, y solo usó la máscara facial protectora durante dos meses y abandonó las cremas especiales. "El cuerpo reacciona según la mente", dijo como un mantra.

 

Para este momento llegaba, el verdadero reto que no fue haber vencido el fuego, sino enfrentarse al juicio de la sociedad, ya que al volver a las calles, las redes sociales lo recibieron con una oleada de ciberacoso y burlas por su aspecto físico.

 

Pero su respuesta desarmó a los agresores: adoptó el autobullying y se nombró a sí mismo como; "el chicharróncito" o "el quemadito crunch".

 

"Aceptarse y amarse a uno mismo es la única forma de contrarrestar la crueldad de la sociedad. Lo importante es ser felices", manifestó Velásquez.

 

Pero la resiliencia pública contrasta con la crudeza de su vida privada. El accidente fracturó a su familia, empujándolo a una rutina solitaria. Sus domingos y sus navidades transcurren en absoluto silencio, una distancia que eligió para preservar su paz mental.

 

Lo que no se quebrantó fue su fe en Dios, al que le atribuye su supervivencia y respeta la vida tras la promesa hecha a su abuela con quien asistía a la iglesia católica en su niñez, de nunca atentar contra su humanidad. 

 

Ever en la actualidad no se considera una persona devota de una iglesia en específico, pero tiene una inclinación hacia la doctrina evangélica.

 

De apagar incendios a desafiar las leyes del sistema

En 2021, tras haber casi ofrendado su vida por el Estado, el sistema intentó despedirlo del Cuerpo de Bomberos. Esa bofetada de realidad le abrió los ojos: las deficiencias normativas y la desprotección de los trabajadores solo se corrigen desde los espacios donde se toman las decisiones directas.


Así dio el salto a la política convencido además de que "no es la política la sucia, sino como cada individuo la ejerza”. A esto ahora le suma que las ayudas se realizan con el dinero del pueblo razón por la cual no pueden clasificarse.

 

Hoy, mientras cursa el último año de su carrera universitaria de derecho, ejerce como un regidor atípico. Trabaja de lunes a viernes en su oficina, cumpliendo fielmente con el horario establecido—lo que paradójicamente le acarrea críticas de sectores acostumbrados al ausentismo político—. Su labor no cesa al salir de su oficina, pues atiende llamadas de auxilio, de diversos sectores y de sus compañeros bomberos que en ocasiones urgen de abastecimiento de agua, hasta altas horas de la noche.

 

A la fecha, en su hoja de vida profesional resaltan dos profesiones: Perito Mercantil y Contador Público, además de sargento de bomberos.

 

El dilema del futuro

El entorno hostil y las secuelas biológicas y psicológicas del accidente han hecho que Ever descarte, por ahora, la idea de formar una familia propia. Admite el temor a que un hijo suyo tenga que sufrir el bullying que él ha aprendido a soportar.

 

Lo que no puede negar es que ya no le asustan las llamas sino más bien perderse en los engranajes de un sistema que está aprendiendo a conocer de cerca y fracasar en su misión de dejar una huella positiva.

 

"Le temo a no llegar a cumplir mi propósito. Es difícil ir en contra del sistema, y a lo que realmente le temería es a perderme en él y no dejar una huella positiva en esta tierra."

 

Propuesta ambiental

Frente a las crisis anuales de sequía e incendios forestales en Tegucigalpa, Ever difiere de la construcción tradicional de represas y promueve proyectos de captación de agua lluvia, así como planes de reforestación real que exijan rondas de limpieza y riego constante, superando el mito de que solo basta con plantar el árbol.

 

Pasatiempos

El fútbol es una de sus pasiones, y fiel aficionado del equipo Motagua, otro de sus pasatiempos la lectura, hábito divertido que adoptó tras el accidente, y los videojuegos.

 

Hoy esta entrevista concedida a Honduras Trascendental nos llena de gran emoción y nos lleva a reflexionar como un valiente héroe nacional camina con la convicción de que el fuego más difícil de apagar no está en los bosques, sino en la indiferencia de la sociedad. Invitándonos a todos a acercarnos a la empatía y los valores que están presente en el corazón de los seres humanos.



En corto

Tegucigalpa: Mi hogar.

El fuego: El reto.

La Montañita: Un recuerdo imborrable.

México: Agradecimiento.

Un héroe: Mis compañeros.

La política: Una plataforma para hacer las cosas diferentes.

Dios: Mi sustento diario.

Espejo: Una muestra de la realidad.

Un miedo: A perderme en el sistema y no llegar a cumplir mi propósito (dejar una huella positiva).

 

 

 

 

 

 
 
 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

©2024 HONDURAS TRASCENDENTAL

bottom of page