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Versátil médico intensivista hondureño con sus manos da vida a las hojas de papel

Emprendedor con el Origami/Papiroflexia, percusionista, sobreviviente de tres tipos de cáncer, especialista en medicina interna y en medicina crítica y anestesiología esto es una mínima parte de la historia de vida del doctor Eduardo Cálix Peratto.


Bajo las técnicas del origami ha elaborado más de 5.000 réplicas de la grulla (Tsuru), de las cuales al menos unas 2.000 permanecen guardadas en su casa.


Tegucigalpa. Nació más frágil que cualquier bebé. Tenía 27 semanas de haber sido concebido y entre los signos claves de alerta además de prematuro era su peso 1.5 libras, pero ahí estaba dándole batalla a la vida.


Los médicos del Hospital La Policlínica tras atender su nacimiento llegaron a considerar que no sobreviviría, y por ende tampoco pudieron imaginar que décadas más tarde sería un colega más atendiendo casos críticos en Unidades de Cuidados Intensivos.


Por su condición de prematuro y por el diagnóstico médico, una hora después de nacer, Eduardo Cálix Peratto recibía un chorro de agua bendita sobre su cabeza como parte del sacramento del bautismo.


Aquel acto de fe de sus padres Raúl Cálix Pavón y Antonia Peratto Cárdenas, ambos fallecidos, más los cuidados médicos permitieron que el pequeño creciera sin mayores complicaciones.


1958 fue la fecha de su nacimiento y a los 28 años presentaba su juramento hipocrático al culminar su carrera como médico general, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras-UNAH.


Luego llegarían dos logros académicos más graduándose como especialista en medicina Interna, título otorgado por la UNAH, y después con la carrera de medicina crítica y anestesiología en el Instituto Nacional de las Ciencias Médicas y de la Nutrición, Salvador Zubirán, en México.


Constancia y paciencia



La atención a detalles, coordinación de manos y ojos, y la paciencia para esperar horas y horas para alcanzar un resultado estaban entre el día a día del doctor Eduardo y que luego logró encajar con el mundo del origami/papiroflexia.


Según el facultativo el primer contacto que tuvo con un plegado de papel fue en casa de uno de sus amigos, cuando tenía alrededor de los cinco años, lugar donde logró ver- una rana saltarina que mantenían en una vitrina-, pero que nadie del entorno sabía explicarle como lograrla.


Luego en el kínder le enseñaron a armar dos aviones y un barco/sombrero, con la técnica de doblar trozos de papel, de ahí en adelante su lado artístico con el origami quedaría reposando durante décadas, como aguardando el momento preciso para hacerle trascender.


Siendo médico, del Instituto Hondureño de Seguridad Social-IHSS, es cuando volvió a interesarse en este arte con ayuda de una enfermera japonesa que le enseñó como se lograban los dobleces esenciales y auxiliares para armar una hermosa obra de arte en papel.


Una grulla, que en la cultura japonesa es un símbolo de honor y lealtad hacia las personas, y una bomba de agua, es decir un cubo, fueron las dos figuras básicas que aprendió, pero su interés no se quedó ahí y le pidió a su instructora que le diera más clases.


Pero en vez de nuevas clases recibió un libro de diagramas de origami, y a partir de ese momento sus horas libres fueron dedicadas a aprender desde los pasos más sencillos hasta los más difíciles del arte asiático.


A tocar puertas


Luego de lograr el manejo de la técnica del origami el doctor Eduardo decide ir más allá, tocando puertas para montar exposiciones.


-Junto a mi buen amigo, el Dr. Milton Valladares, planeamos realizar una exposición de origami para fomentar su extensión a otras personas. Tardamos cinco años en que una institución nos apoyara-.


En 2015 se concretó el sueño, con su primera muestra en Chiminike la cual estuvo abierta al público durante 15 días. Un año más tarde se abrían las puertas del Museo para la Identidad Nacional-MIN, donde los dos destacados galenos presentaron su propuesta artística.


Para cada exposición se arman unas 240 piezas con diferentes formas. -Hemos realizado una exposición anual en el MIN, con duración aproximada de un mes, con el nombre de “Sueña en un Mundo de Papel”-.


Pero además han dado a conocer sus creaciones en el Megacon-Tegucigalpa, en el Palacio de los Deportes de la UNAH, y en el Instituto San José del Carmen.


Obras en casa y para el público



Pasar más de cuatro horas continuas de solaz esparcimiento, -aunque no es de todos los días-, es parte de lo que vive el doctor cuando decide armar una pieza.


En esos momentos su familia le ha visto concentrado, alcanzando dobleces exactos, evitando saltarse algún paso, repasando cada marca que ha hecho sobre el papel y trazando nuevas líneas con la fuerza de sus dedos hasta que boom… logró una nueva hazaña.


Así han ido surgiendo más de 500 diferentes figuras, unas fáciles y otras más difíciles como el Nazgul de Jason Ku, que es un caballo junto con el jinete, el cual le llevó ocho horas en armarlo.


Otro que llevo más tiempo fue el Fiery Dragon de Kade Chan, este es una figura de dragón, el cual en un primer intento no lo logró. -Dejé el modelo guardado durante meses, después hice otro modelo y al recordar la dificultad del primer intento entonces logré terminarlo-.


El tercero que recuerda que le llevó cerca de un mes para lograr la estructura fue el Palacio de Bellas Artes de México DF.


Sin embargo, hay piezas que ha elaborado una y otra vez como ha sucedido con la grulla (Tsuru), con más de 5.000 réplicas, de las cuales al menos unas 2.000 permanecen guardadas en su casa.


Al interior de su casa además mantiene unos 10 cuadros de su autoría haciendo uso del origami y más de 30 que permanecen guardados.


También ha ofrecido talleres para principiantes y en fecha más reciente emprendió con su tienda en línea de cuadros de origami llamada ORIKATADO, de la cual mantiene una muestra en el establecimiento Aroma Candle Store, ubicada en el Distrito Hotelero Plaza San Martín.


Devolviendo vida



Las Unidades de Cuidados Intensivos han sido los espacios donde ha puesto sus conocimientos al servicio de los demás.


En estos lugares dejó 29 años de su carrera médica, como especialista en atención de pacientes en condición crítica de salud, y gracias a su amplia experiencia, entrega y dedicación hacia los enfermos es reconocido como uno de los mejores intensivistas del país.


En 1988 recibió el premio al mejor residente de medicina interna, en dos ocasiones fue nombrado como el mejor médico del Hospital Militar, y dos veces recibió esta misma distinción en el Hospital de Especialidades del IHSS.


Como parte de los reconocimientos alcanzados -en 2019 se me brindó el honor de que el XXVI Congreso Nacional de la Sociedad de Medicina Interna de Honduras llevara mi nombre-.


Por su alto desempeño, también fue nombrado como Jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de Adultos del Hospital de Especialidades del IHSS, centro asistencial donde laboró desde 1991 hasta el 2020.


Durante su gestión se encargó de coordinar desde la planeación, construcción y equipamiento de la UCI de Adultos del IHSS, la cual se convirtió en modelo de otras unidades del país.


Además fue cofundador y primer presidente de la Asociación Hondureña de Cuidados Intensivos y de la Asociación Hondureña de Nutrición Parenteral y Enteral.


Vida familiar y religiosa



Cuando el reloj marca las 5:00 de la mañana ahí comienza el día para el doctor Eduardo, este horario lleva dos horas de retraso en relación a la hora en que se levantaba hasta antes de jubilarse que era a las 3:45 de la mañana para llegar al turno diurno.


Con los primeros pestañeos del día, el galeno retoma su vida de oración junto con su esposa Rosario Cabañas Leiva, -oraciones matutinas que incluyen los Laudes y la Liturgia de las Horas, para iniciar recargados la jornada-.


La mamá de sus hijos es también profesional de la medicina, con maestría en salud pública y especialidad en administración de hospitales, compartiendo 38 años de matrimonio, con quien logró formar una familia basada en los principios católicos a través de la Comunidad del Camino Neocatecumenal.


A la doctora Rosario la conoció siendo estudiante en la Facultad de Medicina, -donde éramos compañeros y después de un noviazgo de tres años, nos casamos-.


De su unión matrimonial nacieron cuatro hijos, su alegría y orgullo -el mayor ya goza de la presencia del Señor y luego nacieron tres hermosas niñas-.


Su familia es parte de su motivación diaria, además de otras responsabilidades que ha asumido en el servicio eclesial como editor del Calendario Litúrgico de la Parroquia, Santa Teresa de Jesús, de la colonia 15 de Septiembre, en la capital.


-Un poco antes de iniciar a editar el calendario y en búsqueda de medios para la oración el Señor me inspiró a crear un conjunto de tres recopilaciones de bolsillo-. El primero, para rezar el Santo Rosario, el segundo, un cancionero orientado a las eucaristías y un devocionario que incluye la coronilla de la Divina Misericordia, el Vía Crucis y otras oraciones-.


También -hemos editado, con un gran amigo, el cancionero católico de la parroquia-.


En el servicio a la iglesia además han aflorado sus otros dones, pues su afición por la percusión le permitió participar en la grabación de tres discos; uno con las hermanas Escalabrinianas y otros dos con los Carmelitas Descalzos de Centroamérica.


-El disco en que puse mi granito de arena con la Pastoral de Movilidad Humana se llama “Somos un pueblo que camina”, y los discos en que participé con los frailes Carmelitas Descalzos de Centroamérica se llaman “Déjate amar” y “Verdadero amador”-.


Encuentro con la lectura


El connotado médico cursó la primaria y el Bachillerato en Ciencias y Letras en el Instituto Salesiano San Miguel, de esos años recuerda que fueron momentos felices, pero también su época de encuentro con el hábito de la lectura.


-Antes de cumplir los 15 años y a instancias de mi madre, ya había leído las obras completas de Shakespeare, Jean-Baptiste Poquelín (Moliére), Víctor Hugo, Alejandro Dumas y otros clásicos.


De forma posterior, por recomendaciones de un profesor de literatura del colegio, logró leer obras de autores del Boom latinoamericanos como; Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, y Mario Vargas Llosa.


-Con dos amigos y compañeros de colegio, teníamos una especie de club de lectura y en el primer año estando en la Facultad de Medicina leímos 120 libros cada uno. Los obteníamos de la biblioteca de la UNAH y nos los intercambiábamos, de tres en tres, para luego comentarlos-.


Del total de obras literarias que han pasado por sus manos no logra recordar la cifra, ni mucho menos la cantidad de artículos médicos que ha leído.


Lo que no puede olvidar es a su autor preferido: Jorge Luis Borges,- a través de sus ensayos descubrí múltiples autores, ya que para comprender sus libros tenía que detenerme y leer las obras que menciona como referencia-.


Deporte, música y viajes



Quien podría imaginar que el doctor al inicio de sus estudios universitarios fue asistente del gerente de personal del Hotel Honduras Maya.


Además de haberse dedicado a elaborar los posters de los Congresos de la Sociedad de Medicina Interna de Honduras, y también del Congreso de Garantía de Calidad de la Secretaría de Salud.


Pero lo más impactante es que ha logrado vencer tres tipos de cáncer: de uréter, de vejiga urinaria y de piel, en el rostro, por lo que se somete a revisiones periódicas -todavía no se puede hablar de curación (5 años desde el primero, 4 años desde el segundo y 3 años desde el tercero).


Ante su condición de paciente de cáncer dijo -creo que para un creyente, médico, intensivista, que lee y estudia a diario las investigaciones médicas que se publican, que, además, convive con la muerte casi a diario, es más fácil ver la presencia de Dios y sus maravillas-.


Salir fuera de las fronteras patrias también ha formado parte de la agenda de vida del doctor, haciendo uso de su pasaporte hondureño para ingresar a 16 países del continente americano y europeo.


En cuanto al área deportiva durante su juventud practicaba el raquetball, en la categoría C, pero se vio obligado a olvidarse del juego, que pone a prueba la velocidad y reflejos de los jugadores, por molestias en las rodillas.


Y entre sus gustos y pasiones no podía quedarse la música siendo Antonio Vivaldi, el gran compositor de Venecia, el que le dio su obra predilecta- Sonata for Cello Harpsichord in E minor RV 40 .


-Además, de otros autores clásicos y como consecuencia lógica los grupos de rock progresivo, teniendo como insigne a la banda británica que saltó a la fama en la década del 70: Emerson, Lake & Palmer.


Las actividades bajo el agua, junto con sus tres hijos mayores, también han formado parte de su vida. -Ver las maravillas que el Señor ha hecho es sobrecogedor y una gran alegría-.


Pero también es maravilloso conocer su legado y herencia para su familia y Honduras, misma que ha sido forjada con el empuje de sus manos. Desde Honduras Trascendental le rendimos este pequeño homenaje.


Expresiones


-Mi mejor día ha sido cada vez que un paciente sale de la Unidad de Cuidados Intensivos, con vías a su recuperación.


-Me motiva realizar obras de arte con mis manos y el reto de crear algunas de mi propia autoría.


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