Digna Montoya: insigne emprendedora de Sabanagrande que triunfa bajo los antiguos secretos del buen pan artesanal
- hondurastrascenden8
- 3 ago
- 4 Min. de lectura
Rosquillas de Cuajada inicio operaciones en 1993, es decir hace 32 años. El establecimiento se encuentra ubicado a inmediaciones del desvío hacia Nueva Armenia.
Contenido: Yesenia Colindres/Honduras Trascendental
Sabanagrande. Tan pronto como amanece en Sabanagrande, dos amplios hornos de barro empiezan a ser llenados con leña de ocote. En la cocina se preparan los ingredientes que Digna Montoya con la destreza de sus manos, y la receta que ha logrado perfeccionar, integra de manera perfecta, honrando su marca Rosquillas de Cuajada.
Horas más tarde la venta esta lista, a la espera de los clientes, el negocio ubicado a la orilla de la carretera CA-5 sur, de manera específica a inmediaciones del desvió de Nueva Armenia. La oferta gastronómica de pan artesanal incluye; rosquillas, tustacas, rellenas, rosquetes entre otras variedades del pan de casa.
Son 32 años los que lleva Digna en el negocio del pan artesanal, pero no siempre su establecimiento ha lucido tan surtido y con tanta demanda, pues ella comenzó “de a poco”.
Su actual gran esfuerzo comenzó siendo una iniciativa que llegó a consolidar con una cadena de madrugadas, sacrificio, perseverancia y sueños. Para alcanzar su trayectoria en el camino también se le sumaron las manos de sus cuatro hijas: Claudia Patricia, Karla Julissa, Ana Gabriela y Milagro María González Montoya.
En su cocina inició el negocio
Y es que antes de emprender laboró como empleada en un establecimiento de producción masiva de rosquillas.
Su negocio propio inició operaciones el 02 de diciembre de 1993 cuando se muda de su aldea El Divisadero hacia el casco urbano de Sabanagrande.
Comenzó vendiendo rosquillas en la cocina de su casa, en ese entonces aprendía además el rol de madre, pues ya había dado a luz a su primera hija.
Lo más difícil que experimentó siendo emprendedora fue encontrar mano de obra calificada para que le apoyara, es decir otras experimentadas mujeres en el arte del pan artesanal.
Recordó que el capital con que inicia su más grande sueño microempresarial fue de unos 10,000 lempiras que con mucho esfuerzo y dedicación lo logró reunir para dar ese gran paso de su vida.
“Llegar a ser la mujer que soy, una emprendedora, trabajando en mi propio negocio y a la vez desempeñar mi rol de madre es lo que siempre soñé, poseo una familia grande gracias a Dios”, expresó Digna.
Sus palabras concentran en resumen que ella es “una mujer plena en donde cada meta propuesta ha sido cumplida”.
Su mayor ejemplo
De acuerdo con Digna su abuela María de los Santos Montoya jugó un papel muy importante en su vida. “Mi niñez fue muy feliz a lado de mi abuela, fue una señora de carácter fuerte, pero que siempre nos transmitió su amor, ella fue un gran ejemplo de mujer para mí, mujer de carácter, de sabiduría, y muy trabajadora, fue una abuela que siempre me consintió, que con sus consejos me transmitía su sabiduría”.
La entrega y presencia física de su amada abuela le duro poco, pues a la edad de 19 años, le tocó despedirse de ella para siempre “mi abuela siempre estuvo al pendiente de mí y de mis hermanos, fue un golpe muy duro para mi familia, pero sé que ella siempre me ha acompañado, y lo que hoy soy es gracias a sus sabios consejos”.
Otro de sus grandes consejeros y ejemplos de vida han sido sus padres Pedro Cruz (Q.D.D.G), y Agustina Montoya.
De su mami confió que le ha heredado su gran corazón, de servir al prójimo sin obtener nada a cambio. También la fuerza de trabajo, la honestidad, sinceridad y responsabilidad.
“Admiro a mi madre, por lo valiente que es, una mujer llena de energía, de trabajo, quien siempre da lo mejor de ella”, agregó
La época que más disfruta
La época del año que más disfruta es el invierno, porque le encanta la humedad, el sonido de la lluvia y la tranquilidad que transmite.
“También considero que cada día debe de ser motivo para ser feliz, me encanta el domingo, es el día que asisto a la iglesia y considero que es mi momento de paz y que conecto con Dios. Soy católica”, expresó.
Crecimiento
En la actualidad a su negocio le ha agregado bebidas embotelladas, café recién preparado, nacatamales, golosinas y cuajada.
Ante el crecimiento que ha alcanzado en la actualidad genera cuatro empleos, ya que ante la significativa demanda en su local siempre requiere de la colaboración de empleados.
A la fecha, ha tenido la bendición de que sus productos son ampliamente adquiridos para ser consumidos dentro y fuera del país.
Reveló que sus rosquillas han llegado a Estados Unidos, España, El Salvador, y Guatemala entre otros países, gracias a que a su local llegan personas que compran para revender en otras naciones.
Citas
“Los inicios de mi negocio no fueron fáciles, pero como soy una mujer de fe, le pedía a Dios que me ayudara y también gracias por el apoyo de mi familia”.
“Me siento muy orgullosa de mí misma y de haber logrado todos mis sueños y de tener a mi familia”.

































ejemplo de trabajo doña Digna, siempre que pasamos por su local compramos sus produtros