Promesas de amor eterno en Valle de Ángeles: Nace nueva familia Zúniga Velásquez
- hondurastrascenden8
- hace 3 días
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Nelson Eduardo Zúniga Rivera y Cesia Aracely Velasquez Salgado unieron sus destinos en sagrado matrimonio en una emotiva Eucaristía que desbordó felicidad, elegancia y promesas eternas.
Valle de Ángeles. El verdadero amor se reconoce en la complicidad de las miradas, el respeto mutuo y los sueños construidos a dúo. Esos mismos sentimientos inundaron la Capilla Santuario de la Divina Misericordia con la unión matrimonial de Nelson Eduardo Zúniga Rivera y Cesia Aracely Velásquez Salgado.
Ambos jóvenes sellaron su amor en sagrado matrimonio, arropados por el inmenso cariño de sus familias y amistades.
El hermoso paraje de Tres Rosas sirvió de marco para la celebración litúrgica, oficiada por los presbíteros Juan Greffard y Arismendi Salinas, una emotiva Eucaristía para bendecir a la pareja, instándoles a mantener siempre la fe y la devoción como los pilares de este nuevo proyecto de vida.
La felicidad de los contrayentes estuvo respaldada por el orgullo de sus padres.
Los señores Nesquin Paguada, Yenny Salgado y Pedro Velásquez acompañaron con ternura a la novia, mientras que los señores Nelson Zúniga e Iris Rivera compartieron la emoción de su hijo.
Para guiarlos en este camino con sabiduría, David Rivera y Norma Palencia asumieron el rol de padrinos de boda, completando el cortejo nupcial María Ramírez y Fernando Ordóñez como dama y caballero de honor.
Promesas de amor y distinción
La belleza de la ceremonia tuvo su punto más alto en la estampa de los novios. Cesia cautivó a los presentes luciendo un espectacular y radiante vestido nupcial que reflejaba la alegría de su corazón.
Por su parte, Nelson aportó la solemnidad que el momento ameritaba al vestir su impecable uniforme de gala, un traje de profundo respeto y distinción, reservado únicamente para las citas más trascendentales en la vida de un hombre.
La desbordante felicidad de la jornada quedó perfectamente plasmada en las palabras espontáneas de los enamorados: "Yo estoy feliz, ella está feliz, todos estamos felices". Una frase sencilla, pero cargada de la magia que se respiraba en cada rincón.
Brindis por un futuro brillante
Una vez bendecida la unión, la celebración se trasladó al Centro de Eventos "Casa Bambú", en la Aldea Cerro Grande.
En una velada caracterizada por la elegancia, la buena música y un ambiente de sincera algarabía, los invitados disfrutaron de un banquete exquisito y alzaron sus copas por la prosperidad, la unión y la eterna ventura de la recién formada Familia Zúniga Velásquez.
















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