Organizaciones Árboles de Justicia, Pan del Cielo y aliados se unen para llevar dignidad y alegría a la niñez del botadero municipal
"Un niño no debería crecer entre la basura para que la sociedad recuerde que existe", señala Noé Banegas, director de Árboles de Justicia, tras una jornada que llevó alimentos y recreación a la zona.
Tegucigalpa. Este 10 de septiembre, las organizaciones Árboles de Justicia y la Red de Comedores Infantiles Pan del Cielo, en alianza con Elizabeth Galo, empresas aliadas y diversas organizaciones comunitarias, unieron esfuerzos para celebrar el Día del Niño junto a los menores de la Asociación AFE y las familias que residen en el sector del botadero municipal, ubicado en el KM 8 de la salida a Olancho.
La jornada solidaria transformó el entorno a través de la movilización de equipos de voluntariado, quienes coordinaron la entrega de alimentación, juguetes y piñatas.
Asimismo, los pequeños disfrutaron de juegos, actividades recreativas, presentaciones artísticas y espacios de convivencia diseñados especialmente para celebrar la niñez bajo un enfoque de dignidad, protección y alegría.
Una realidad que exige conciencia social
Más allá de la celebración, el evento sirvió como una plataforma de reflexión ante la dura realidad estructural que enfrenta la infancia en el país.
De acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 el 10.4 % del trabajo infantil en Honduras correspondía a la participación activa de niños, niñas y adolescentes en actividades económicas.
A este panorama se suman los reportes de UNICEF, los cuales indican que el 48 % de los niños hondureños vivían bajo la línea nacional de pobreza en el último dato comparable disponible.
El organismo internacional también advierte graves rezagos en materia de desarrollo y educación: 9 de cada 10 niños menores de 6 años no acceden a servicios de educación preescolar o cuidado diario, y 1 de cada 3 no logra completar los seis años de la educación primaria.
Un llamado urgente a la acción y la justicia
Durante el encuentro, el Abogado Noé Banegas, director de Árboles de Justicia, compartió un contundente mensaje sobre la responsabilidad colectiva ante estas comunidades vulnerables: “Un niño no debería crecer entre la basura para que la sociedad recuerde que existe. La justicia comienza cuando dejamos de ignorar, miramos de frente la realidad y damos pasos concretos de compasión.”
Las organizaciones convocantes enfatizaron que una infancia plena requiere mucho más que una festividad temporal; demanda la garantía de derechos fundamentales como la educación, alimentación idónea, protección, afecto y condiciones de vida dignas para su desarrollo integral.
En el marco de esta fecha, recordaron que servir con amor es una forma directa de hacer justicia, inspirados en el ejemplo de liderazgo enfocado en el servicio a los demás.


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